JOSÉ ANTONIO OMISTJOSÉ ANTONIO OMIST

Cuentan los aficionados albirrojos de más edad que el mejor guardameta en la historia del Algeciras Club de Fútbol ha sido José Antonio Omist. Apodado “El Gato Negro” por el color permanente de su indumentaria y su agilidad de felino, Omist no tardó en ganarse el cariño de la hinchada, que lo veía como un auténtico seguro a todo riesgo bajo la portería rojiblanca. Y eso que, en principio, parecía que no lo iba a tener nada fácil. Omist fue elegido por el Algeciras en una de las etapas más cruciales de su trayectoria como entidad, con el primer equipo compitiendo en la Segunda División por primera vez en su historia. Más bien bajito y entrado en carnes, este portero no tenía rival en el uno contra uno, una faceta en la que brillaba especialmente. Estaba sobrado de valentía y de decisión a la hora de alejarse de los tres palos para hacerse con el balón. Su predecesor en la puerta había sido Luis Torollo, otro ídolo con mayúsculas cuyo nombre está escrito con letras de oro en el mítico ascenso logrado en 1963 frente al Atlético Baleares. Omist protagonizó su leyenda algecirista gracias a estiradas imposibles y paradas espectaculares en un equipo en el que le acompañaban los recordados Nelly, Hita, Garre, Polo… y muchas otras figuras imborrables. Este conjunto de futbolistas estuvo a punto de ascender al Algeciras CF a Primera división en la temporada 1964/ 65. El gran mérito de Omist es ser uno de los profesionales más significados en aquella constelación de estrellas en rojo y blanco.

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