Manuel CamargoMANUEL CAMARGO

Camargo no se ganó su apodo futbolístico de “Pedernal Camargo” por casualidad. Este defensa central albirrojo, clave en la temporada del regreso a Segunda –la 1977/ 78- era duro y expeditivo como pocos. Verlo jugar era deleitarse con su entrega y su derroche de energía. De tal manera que se convertía en el clásico seguro atrás. A Camargo le tocaba marcar a los atacantes rivales más peligrosos, una tarea de la que solía salir triunfante. Su carrera deportiva fue larga. Jugó en el Real Melilla, Atlético Malagueño, Jerez, CD Málaga, Eldense, Atlético Marbella y Algeciras. Desde El Mirador marchó una campaña cedido al Estepona, para regresar luego a la entidad rojiblanca y retirarse de la práctica del fútbol en nuestra ciudad. La Liga antes referida, la 77/78, la concluyó gravemente lesionado y se perdió los últimos partidos. Sin embargo, Camargo era el único integrante de la plantilla que el club había renovado para que participase en la nueva andadura en la categoría de plata. Sus potencialidades hicieron pensar a muchos que Camargo se asentaría en Primera división. Él mismo explicó a Maestranza por qué no pudo ser así: “No he llegado a más por ser más un jugador de fuerza que de técnica, fui un obrero del fútbol y siendo obrero es casi imposible llegar a ser director”. Su derroche, no obstante, permanece en el recuerdo del algecirismo.

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