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Baby fue jugador y entrenador del Algeciras CF. Estos datos no pueden describir por sí solos el verdadero calado de un personaje que simboliza como pocos la relación amor-odio que algunos algecireños han tenido con el primer equipo de la ciudad. Tras una más que buena carrera como futbolista que le llevó a conjuntos como el Club Deportivo Elcano (Tercera), Algeciras, Atlético de Madrid y Cartagena, Baby se decide por los banquillos para proseguir su trayectoria profesional. Después de siete años con la elástica albinegra del Cartagena, Baby pasa otros tantos en tareas técnicas en el conjunto murciano. En la temporada 1982/ 83, Antonio Ruiz Simón le ficha para que ocupe el banquillo local en El Mirador. Baby lo borda con sus pupilos y juntos logran el ascenso a Segunda A. En la 83/ 84 es cesado. Un público furibundo lo acusa de ser demasiado defensivo y fuerza su salida del club. Pasan los años y Baby es fichado por la Real Balompédica Linense. El algecireño será, con el tiempo, el entrenador que más veces se ha sentado en el banquillo balono. Baby fue, en esta época, el máximo responsable de que la Balona se asentase como una escuadra clásica en la 2ªB y que a punto estuvo, incluso, de ascender a la categoría de plata en una liguilla en la que hubo de medirse a un potente Salamanca. En la temporada 1997/ 98, el Algeciras está decidido a dar el salto a Segunda B. Se acaba de fracasar en la liguilla de ascenso en la 1996/ 97 (1 punto de 18 posibles con triunfo final del Motril). El algecirismo demanda regresar a la categoría de bronce. Baby vuelve a El Mirador y, con bastantes dosis de suerte, accede a la liguilla de ascenso y, frente a Hellín, Granada 74 y Mérida Promesas logra dar el salto de categoría. El entrenador se reconcilia con la afición, que 15 años después lo aclama el día del ascenso a puerta cerrada contra el conjunto hellinero. En la 1998/ 99, en Segunda B, Baby y los suyos ganan en Navalmoral de la Mata en la primera jornada, empatan en casa con el Plasencia y enlazan después seis derrotas consecutivas que acabarían suponiendo el cese del técnico y una losa casi imposible de remontar. Amor y odio. Éxitos y fracasos. El fútbol es así. |